¿Sentir miedo, es malo o es humano?
- paulaclarosliendo

- 16 mar 2020
- 3 Min. de lectura

¿Cómo hacemos los ma/padres, en esos momentos en los que tenemos que ser la base segura y de contención de nuestros hijos?... muchas veces cuando se trata de eventos externos y ajenos a nosotros, podemos generar mecanismos de apoyo y contención a nuestros niños y nos resulta más fácil responder y guiarlos pero, ¿cómo respondemos ante situaciones de crisis que afectan directamente a nuestra seguridad y a nuestro entorno?; en el caso específico del #coronavirus19, ¿cómo nos estamos comunicando con nuestros niños?, ¿qué mensajes les estamos enviando en el día a día?, ¿qué tipo de lenguaje tanto verbal como no verbal estamos utilizando para hablar de la situación?…estamos coadyuvando a la calma y serenidad o más bien los estamos alterando más.
Es evidente qué en estos momentos de crisis es cuanto más podemos transmitir a nuestros niños sobre el manejo de nuestras emociones y somos nosotros los que vamos a marcar la referencia en la forma en la que ellos van a asumir la situación.
¿Está mal entonces mostrarnos asustados? No, no esta mal, el miedo es una emoción más que podemos darnos permiso de sentir, al final estamos sintiendo amenazada nuestra necesidad de seguridad y de bienestar, no sólo nuestra, sino de nuestra familia y seres amados; no obstante, lo importante es no dejar que el miedo nos paralice ni que active en nuestras reacciones la alarma de pánico; pedir que no active en nosotros la sensación de miedo, me parece un poco irreal; sin embargo intentemos no dejarnos llevar por el pánico y tratemos de ser responsables con lo que leemos y compartimos a través de las RRSS o de los medios de comunicación.
Es importante reflexionar sobre qué tipo de información estamos compartiendo con nuestros niños, tenemos que considerar el rango de edad y la madurez de cada uno de ellos; muchas veces podemos filtrar cierto tipo de información, no es necesario que sepan tooodo lo que está pasando; sin embargo, es importante que hablemos con ellos de lo qué está sucediendo, ocultarles la situación no es el mejor consejo, ya que de una forma u otra se van a enterar.
Observarnos y ser conscientes del lenguaje que utilizamos para hablar con ellos de la situación actual, puede ayudarnos a explicarles la situación, pero sin alarmarlos, por ejemplo, no es lo mismo decir: “hay 3 casos de coronavirus en Bolivia” que decir: “dice que ya hay 3 casos en Bolivia” … la expresión “ya hay” …la convierte en algo mucho más grande que una sola cifra.
Se dice que en los momentos de crisis puede salir lo mejor o lo peor de un ser humano, intentemos que siempre salga lo mejor de nosotros; este es un momento en el que podemos aprovechar para compartir e inspirar en nuestros niños valores como la empatía, la solidaridad, el respeto, la consideración por uno mismo y por el otro, para valorar el tiempo el familia y para volvernos a encontrar en la mirada de los que amamos; sin embargo, si nos dejamos llevar por el pánico, por las “fake news” y entramos en la rueda del caos, les vamos a transmitir exactamente todo lo contrario.
Ser la base de seguridad de nuestros niños para responder de forma oportuna y sensible a todas sus necesidades, es un gran reto que tenemos los ma/padres ya que esto nos demanda de mucho auto control y de una gestión positiva de nuestras emociones, repito, eso no quiere decir para nada no sentir miedo, esta emoción bien gestionada se puede convertir en una fortaleza que nos motive a cuidar a nuestros niños, a partir por ejemplo de la enseñanza de buenos hábitos de higiene, como el correcto lavado de manos, por ejemplo.
No es fácil…muchas veces, y más aún cuando se trata del bienestar de nuestros hijos nos gana la angustia… sin embargo, es importante mantener la calma, la buena información y mucho sentido común.
Sin duda, estamos en un aprendizaje más en nuestra larga experiencia de ser ma/padres; intentemos encontrar en este momento una oportunidad para mostrar a nuestros niños la mejor versión de nosotros mismos, al final siempre, aunque no nos demos cuenta, ellos nos están mirando, y cada una de nuestras acciones y reacciones son un reflejo sobre la cual ellos se proyectan hoy y… nosotros lo haremos, mañana...
¡Mi persona al igual que ustedes, es mamá y estoy en mi propio proceso de aprendizaje, estoy compartiendo vida con mi hija, con mi familia, y también quiero compartirla con ustedes!

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