“Escucha con atención cualquier cosa que tus hijos quieran decirte, sin importar lo que sea. Si no escuchas con entusiasmo las cosas pequeñas cuando son pequeños, no te dirán las cosas grandes cuando sean grandes. Porque para ellos se habrá tratado siempre de cosas importantes”
(Catherine M Wallace)

Comunicación parental
Los seres humanos nos comunicamos desde siempre, es parte fundamental de nuestra sobre vivencia, desde que nuestros hijos están en el vientre la comunicación parental (comunicación entre padres e hijos) se hace activa a partir de los movimientos de ese pequeño ser y de las palabras, sensaciones, emociones, sentimientos y estímulos que transmitimos los padres.
Más tarde es a través del llanto que el niño comunica una necesidad y es con una sonrisa que comunica algún tipo de placer y/o emoción. La palabra comienza a cobrar protagonismo cuando nuestro niño descubre la magia del lenguaje y la observación se hace presente desde el momento que el niño abre sus ojos y comienza a explorar su nuevo mundo.
Todo esto marca el inicio de la comunicación parental, esa comunicación verbal y no verbal, que nos enseña a escuchar y y a expresarnos y que nos ayuda a construir y a fortalecer el vínculo de los hijos ma/padres con cada uno de sus hijos..
A medida que nuestros hijos van creciendo, las demandas y formas de comunicación se van incrementando y transformando, aparecen con más fuerza las emociones, las mismas que tienen que ser reconocidas, nombradas y expresadas, esto permite abrir un canal de comunicación maravilloso con nuestros hijos que nos ayudará a conectar con su interior para poder entenderlo.

.png)