top of page

ESO TAN IMPORTANTE PARA LA CONVIVENCIA QUE SE LLAMA ¡LÍMITES!

  • Foto del escritor: paulaclarosliendo
    paulaclarosliendo
  • 3 sept 2019
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 4 sept 2019

Los límites son necesarios,porque al igual que las señales de tránsito, nos ayudan a construir una estructura de confianza, seguridad y respeto con el entorno por el que tenemos que circular (Paula Claros Liendo)



Lo que ocurrió el pasado fin de semana con el conflicto suscitado entre los hinchas de los equipos argentinos de Boca y River, reflejó de una forma tan triste lo “mal que estamos como sociedad y como humanidad”, lo que pasó en Buenos Aires muestra ese olvido de las personas por los derechos y libertades del otro y ni que decir sobre el respeto de las normas y límites básicos de convivencia. ¿Qué clase de humanidad estamos dejando al planeta y que tipo de planeta estamos dejando a nuestros hijos?


A raíz de ese hecho tan “involucionado”,es que hoy quiero compartir con ustedes algo de eso que llamamos “límites”, una palabra que parecería que hoy en día da miedo enseñar y mucho más miedo asumir; sin duda, uno de los grandes errores, es creer que los límites no son sanos porque coartan la libertad de nuestros niños, nada más equivocado porque no existe libertad sin límites, sin respeto y sin consideración de uno mismo, del otro y del entorno.


La vida es un constante relacionamiento y una comunicación permanente, desde que nacemos necesitamos relacionarnos y comunicarnos socialmente para poder generar apego e ir construyendo confianza con nuestro entorno, es así que cuando hablamos de límites hemos de considerar esos acuerdos que resultan importantes como medios que promueven una sana convivencia y que los necesitamos, tanto padres como hijos, para establecer pautas de comportamiento respetuosas y consideradas, con nosotros mismos, con el otro y por ende con el entorno.


Los límites son como las señales de tránsito que tenemos en las calles para poder circular con seguridad y de forma“armónica” entre todos. En las vías de circulación tenemos cebras, semáforos y señalética que indica a qué lado se puede o no se puede girar, si se puede o no estacionar y la dirección que tiene una u otra vía. Esas normas de circulación nos indican tanto a peatones como a conductores qué podemos y qué no podemos hacer para lograr una sana y segura circulación.


El cumplimento o no de estas normas de tránsito, que además son el resultado de acuerdos que establecemos, va a depender de cada persona; sin embargo, el no cumplimiento va a generar consecuencias, y las mismas podrán ir desde consecuencias leves a consecuencias muy graves.


¿Cuál es la mejor forma de comunicar y enseñar los límites a nuestros hijos?


Más que decir cuál es la forma, yo diría cómo y sólo podemos enseñar los límites desde  la “coherencia” y conexión con nuestros hijos.


Cuando hablamos de comunicación parental tenemos que considerar como algo fundamental la coherencia en la  construcción, transmisión  y aplicación del mensaje, por tanto, los padres tenemos que observarnos constantemente para ver si estamos siendo coherentes entre el mensaje que les damos a nuestros hijos y el mensaje que transmitimos mediante nuestras acciones y comportamientos, paras ver si nosotros mismos estamos aplicando en nuestra conducta aquellos límites que estamos enseñando a nuestros hijos. ¿Hacemos caso de las normas?, ¿Podemos decir que no?, ¿Respetamos y consideramos al otro?


Los límites tienen que ver con el respeto y cuidado por mis necesidades, por mi seguridad y bienestar, pero sin afectar las necesidades y bienestar del otro, tal como lo expresa Andrea Nogués i Boada formadora en Educación Respetuosa (Facebook: Crianza respetuosa: acompañamiento a la infancia) los límites pasan por el cuidado de uno mismo, de los demás y del entorno. A estas tres formas de internalizar y aplicar los límites aumentaría, tomando como referencia al Psicólogo español Alberto Soler, que los límites son necesarios cuando nuestras necesidades de seguridad, salud y respeto corren el riesgo de ser vulneradas.


Si queremos tener niños libres esa libertad pasa por una correcta enseñanza de aquello que se puede y aquello que no se puede hacer, siempre con una razón de por medio, los niños y los adultos tenemos que tener claridad que allí donde terminan mis derechos comienzan los del otro.


Los límites que enseñemos y que vivamos con nuestros hijos deben ser razonables, oportunos y sobre todo coherentes; el momento de decir “no” a nuestro niño deberemos pensar si es un“no” innegociable, y pensar si realmente lo vamos a cumplir, se dice que después de muchos “NO” es bueno que haya un “SÍ” para lograr un equilibrio en la relación con el niño, no obstante, esta valoración va a depender de los acuerdos y de la escala de valores de cada familia.


¿Cuál es el rol de los padres en la tarea de establecer límites?


Las normas y límites de convivencia están presentes en la sociedad para asegurar o por lo menos intentar asegurar una sana convivencia entre todos, los padres tenemos la misión de acompañar a nuestros niños y en primera instancia, cuando nuestros niños son pequeños, debemos  enseñarles los límites y a media que crecen acompañarlos en la internacionalización y aplicación de los mismos; sin embargo, los padres como modelos de comportamiento de nuestros niños, tenemos que observarnos y autorregularnos  constantemente, enseñar pasa primero por ser.


Los padres tenemos que reconocer que los límites son necesarios, no son malos cuando se los aplica desde el respeto, resalto lo que dice Vidal Schmmill, de Escuela para Padres de México:“Marcar límites a las conductas inaceptables de nuestros hijos es positivo, pues éstos son como cercos que los organiza, contiene y protege”; sin embargo, su mayor referente para la aplicación o no de los mismos, como siempre, somos nosotros los padres.


Ser padre/madre es una de las responsabilidades más grandes que hemos aceptado vivir y desde ese lugar tenemos que asumir el liderazgo de guiar a nuestros hijos con amor, respeto, pero también con firmeza y claridad; unos límites claros, oportunos y coherentes, sin duda, nos ayudarán a promover una mejor comunicación con nuestros hijos, una mejor convivencia en el mundo y a iluminar ese camino que vamos recorriendo juntos en el día a día.


 
 
 

Comentarios


Suscríbete a mi blog

© 2019 Blog sobre Comunicación Parental. Creado con Wix.com

Los Pinos Bloque 37. Dpto. 302

Cel: 590-71202318

E-mail: paula.claros@gmail.com

bottom of page